martes, 9 de diciembre de 2014

El Conde de Villa Victoria devela su vida

La calle está llena. Hay vendedores de helados, de manzanas acarameladas, de máscaras... En el ambiente se escucha El tapatío, un mariachi cantado por Vicente Fernández. Es un domingo por la tarde de 1984, en el Olimpic Ring de la zona de San Pedro, en La Paz.

Ingresar a este recinto se asemeja a visitar el Coliseo de Roma. Claro, cuando uno tiene siete años todo es espectáculo.

Ya adentro, desde las graderías o en los asientos cercanos al ring, uno a uno luchan los gladiadores, esos Titanes del Ring.

“Con ustedes, el sanguinario, el rudo y odiado por el público... El Conde de Villa Victoria”, grita el relator de las luchas.

“Fue una linda época, cómo se llenaba de público”, afirma hoy El Conde, quien en la actualidad tiene 52 años de experiencia en esta disciplina deportiva y se enorgullece de ser rudo en el ring.

La carrera como luchador de Basilio Ilaya Linares (El Conde) comenzó durante su adolescencia. “Como era de una familia humilde, me buscaba la vida trabajando”, recuerda Ilaya.

Es así como, a sus 15 años, se ganaba la vida descargando arena para construcción, allá por la década de los 60. En 1962, una tarde cuando llegaba a su casa en el barrio 3 de Mayo, en la avenida Buenos Aires, dos vecinos le preguntaron: “Basilio, ¿quieres ser luchador?”. Él no dudó un solo instante y aceptó trabajar en los Tigres del Ring, que organizaba funciones en la final de la calle Villamil de Rada, en una especie de garaje donde se improvisaba el ring con adobes, paja y una lona, con cuatro postes rústicos enterrados en el piso unidos por sogas.

“Desde siempre me ha gustado ser rudo porque veía a luchadores mexicanos como Lobo Negro, Chacal y Wolf Ruvinskis en el cine Imperio de Alto San Pedro, donde daban episodios de lucha libre”, explica.

Para debutar tuvo que entrenarse durante tres meses, con el consabido “recibimiento” de sus compañeros. “Había luchadores antiguos que dominaban; uno de ellos, Diamante Azul, me tiró al suelo y me dejó sin aire. Ese mismo momento me fui a mi casa”. Ocurrió a la semana de que se estaba entrenando.

Por ello, decidió continuar trabajando levantando cemento.

No obstante, herido en su orgullo, a las dos semanas retornó a las prácticas de lucha, deporte que no dejaría más.

Su debut ocurrió con máscara y con el nombre de El Chacal. “No me gustaba la máscara porque quería que la gente me viera, me admire”. Por eso, luego de la sexta pelea, pidió luchar con el rostro descubierto. Así, a sugerencia de sus amigos, cambió su denominativo por Conde Score. “Yo no sabía qué significaba mi nombre, pero la cosa era no ponerme máscara”, recalca.

“El rudo tenía que alzar lo que encontrara, aunque fuera madera, incluso nos sonábamos con adobes”, relata Basilio acerca de aquellas luchas, además de que “como los asientos eran de adobe, la gente nos arrojaba con tierra y con piedras, con todo lo que encontraban”.

A mediados de los 60, empresarios de la lucha libre en la Pérez Velasco reclutaron a deportistas de la Villamil de Rada, entre quienes se encontraba El Conde Score.

En esos años se enfrentó con luchadores nacionales y extranjeros, como los peruanos Sabú y la Bestia, los chilenos Robin, Piloto y Tarzán, además del colombiano Rocky Nelson y la Zaeta venezolana. En 1969 llegaron los mexicanos El Santo, Blue Demon y Huracán Ramírez, entre otros.

En 1968 —recuerda Ilaya— los microbuseros eran elitistas, no dejaban que cualquier persona ingresara en sus sindicatos, pues tenían que estar bien preparados y con “buenos” apellidos. “Por mi apellido creo que me decían chau, así era, pero ya era conocido como luchador, así es que me afiliaron al Sindicato de Colectiveros Villa Victoria”.

Ya con el nombre de El Conde de Villa Victoria viajó a varios departamentos y varios países, siempre como luchador rudo.

En 1980, los deportistas se organizaron como Los Tigres del Ring para participar en un ciclo de luchas que era transmitido por Televisión Boliviana.Luego de esta experiencia, el grupo se autodenominó Los Titanes del Ring y se presentaba todos los domingos en el Olimpic Ring de San Pedro. “Así empezamos una nueva temporada de lucha libre, que ha sido apasionante, lo mejor de la lucha libre profesional, donde había jóvenes muy disciplinados que amaban este deporte espectáculo”, dice Basilio.

Una jornada de domingo, “yo emparejaba con Barrabás contra Ángel Azul y Sombra Vengadora. Con una de esas patadas voladoras de Ángel Azul, Barrabás y yo teníamos que salir del ring, pero no pude agarrar la cuerda, caí al suelo y me zafé la clavícula”, relata El Conde, mientras muestra el hueso salido del hombro, como la herida de batalla más importante de su carrera, además de un desprendimiento de retina y golpes en todo el cuerpo.

La siguiente etapa importante para la lucha, de acuerdo con El Conde, fue durante Furia de Titanes, un ciclo de transmisiones que se emitía por ATB.

“Viajábamos por todo lado, a Potosí, Sucre, Santa Cruz”, señala emocionado.

“Cuánto no quisiera rejuvenecer, puedo seguir luchando, pero me da pena la división que existe entre los luchadores”, se lamenta El Conde.

En la actualidad, Ilaya es transportista y funge como dirigente del cuerpo de decanos del Sindicato Mixto de Transportistas Villa Victoria, “donde me quieren como luchador y también como transportista”.

“Voy a seguir luchando, puedo seguir haciendo espectáculo, no me he rendido todavía”, asevera El Conde.

Termina la entrevista, son las 19.00, la misma hora en que solía acabar la jornada de lucha en San Pedro. El Conde asegura que continuará luchando, tanto en la vida como en el ring. No por nada, a sus 69 años, planea presentarse en el Multifuncional de la Ceja de El Alto para recordar los viejos tiempos. Es el rudo de la villa.

La Razón



Hell Boys, entre los mejores luchadores mexicanos

Hell Boys disputará un duelo con final de apuestas. Raider Boy´s, Hijo de Tarahumara, Steel Boy´s y Guerrero Espartaco, además de Hell Boy´s y Astro ma disputarán este encuentro en el que los últimos gladiadores apostarán su máscara.

RDR Antes que nada gracias por la entrevista afición poblana le gustaría saber como te estas preparando para este compromiso de apuesta

HB: Mira teniendo mucha preparación fisica entrenando mental a que sabes que todo puede pasar sabiendo que hay buenos elementos que van a dar todo para salir adelante y no perder su máscara.

RDR Hace 3 años le ganaste la mascara a Goderstar sabes que llevas un gran compromiso porque en la final te podrías quedar ante tu hermano Steel Boy´s

R: Si como lo comentas con esa experiencia de ganarme una máscara de tan grande jerarquía y sabiendo que puedo yo o mi hermano podemos perderla vamos con esa idea y esperamos no ser nosotros los que las vamos a perder.

RDR Boy´s seria un gran logro un máscara si llegara a pasar ¿a quien le dedicarían la lucha?

Esta lucha se la dedico a mi familia que en todo momento a estado conmigo y a ti por esta entrevista que nos has apoyado en nuestra carrera somos necios pero todo puede pasar perder o ganar solamente el destino lo dirà.

RdeRudo

Roman Reigns, destacado en la WWE

Como cada año, WWE premió lo mejor de los últimos 365 días, donde Roman Reigns fue considerado como el mejor luchador de la empresa.

El Actor y Productor estadounidense, Seth Green, fue el invitado especial del RAW de esta semana y fue el encargado de ser el anfitrión de la entrega anual de los Slammys, premio que concede WWE a lo mejor del año.

Durante la premiación se reconoció los mejores momentos vividos por la empresa, además de a varios luchadores que se diferenciaron por distintas situaciones durante el año. Siendo como siempre los más esperados el de Divas, el cual se le otorgó a AJ Lee, mientras que el de la mejor Superestrella fue para Roman Reigns.

Otros premios sobresalientes, fueron los de combate del año, el cual fue para el duelo entre La Autoridad y el Equipo Cena; además del momento asombroso de 2014 fue para Sting quien hizo su aparición en WWE; también se reconoció a Brock Lesnar por conquistar la racha de Undertaker. Además destacó la mención al regreso del año, el cual fue para Ultimate Warror (QEPD).

A continuación, la lista de todos los premios otorgados, tanto en el programa como por Internet:

Superestrella: Roman Reigns
La Diva: AJ Lee
Combate del año: Equipo Cena vs. La Autoridad
El momento extremo: Lance de Chris Jericho desde lo alto de la jaula
El momento asombroso: El debut de Sting en Survivor Series
El regreso: Ultimate Warrior
La sorpresa: Brock Lesnar conquistando la racha de Undertaker
El momento gracioso: Damien Mizdow
Mejor equipo: The Uso
Estrella de NXT: Sami Zayn
Pareja amorosa: Daniel Bryan y Brie Bella
La mejor facción: The Shield
La rivalidad: La Autoridad Vs. Daniel Bryan
La revelación: Dean Ambrose
La estrella invitada: Hugh Jackman
El mejor twittero: Dolph Ziggler
El traidor: Seth Rollins
El Animal: The Bunny
El mejor Actor: The Rock
El vuelo: Seth Rollins desde un balcón

MEDIOTIEMPO

La Sombra no pudo en WTL

El representante mexicano del CMLL, La Sombra, se quedó cerca de clasificar a la Final del torneo World Tag League, que organiza la empresa japonesa NJPW, pero no consiguió el objetivo.

Fueron siete fechas donde el Ingobernable unido a Naito buscó la gloria máxima en el certamen, sin embargo las cuatro victorias no le fueron suficiente para conseguir llegar a la Final.

El equipo del mexicano y del japonés consiguió derrotar a los equipos de Tanahasho y Yoshitatsu; Tezan y Kojima; Okada y Yoshihashi; además del equipo de Styles y Takashashi. Pero cayeron a manos de Anderson y Gallows; Conway y Dane y ante el conjunti de Taven y Bennett.

De esta forma quedaron empatados con otros cuatro equipos con 8 puntos, mientras que el conjunto de Anderson y Gallows sumaron 10, consiguiendo el pase a la final ante Hirooki Goto y Katsuyori, quienes finalmente se llevaron el torneo.

La Sombra se presentará de nueva cuenta en nuestro país este martes en la tradicional función de la Arena México.

MEDIOTIEMPO


sábado, 29 de noviembre de 2014

Ciclón develará su vida en un documental

Se trata de un revelador documental de observación que se estrena en el Cine Gaumont y en el que su director elabora un minucioso retrato de Erasmo Chambi, o “El Ciclón”, quien transmite a su hijo la pasión por el deporte y su voluntad de trabajo y superación diaria.

La película muestra, desde una distancia respetuosa y atenta, la vida de este inmigrante boliviano que en su país fue un luchador muy popular -existieron figuritas, pósters y muñecos de su personaje- y que hoy vive con su familia en Buenos Aires, diseñando y confeccionando trajes en su sastrería, y entrenando luchadores en su propio ring para dar espectáculos de lucha libre en clubes de barrio.

“Si bien el mundo de la lucha boliviana en Buenos Aires es pintoresco y atractivo, no quería quedarme solamente con eso, necesitaba otra profundidad. Lo que me hizo ver que ahí había una película fue que Erasmo no sólo le transmite a su hijo Luis la pasión por la lucha, sino que el joven se transforma un poco en él y revive su pasado”, afirmó Charras en relación con la génesis del filme.

En ese sentido, el director explicó que el personaje de “El Ciclón” revive hoy en Buenos Aires en el cuerpo del hijo de Erasmo y agregó que “ese legado tan fuerte que se hereda era central para el filme, porque perpetúa un saber de generación en generación, a tal punto que incluso usa el mismo traje azul que su padre usaba cuando luchaba en Bolivia”.

Charras pasó un año entero visitando y compartiendo momentos cotidianos con Chambi y su familia para conocer sus rutinas y ganarse su confianza antes de poder empezar a filmarlos en la intimidad de su vida diaria, y en ese lento proceso introdujo tímidamente una cámara y poco a poco algunas luces y a los otros miembros del equipo técnico necesario para rodar la película.

“Lo principal es lograr que con una cámara adelante ellos sigan siendo ellos y no se pierda la espontaneidad de lo que está pasando. Hice mucho trabajo previo para poder ganarme su confianza, ya que la comunidad boliviana es bastante cerrada y fue complejo que ellos me adoptaran como uno más”, recordó el cineasta en una entrevista con Télam.

Pero más allá del registro de Chambi y su familia, lo que más llamó la atención a Charras fue “ese vínculo tan fuerte entre padre e hijo, y esa pasión por la lucha que se perpetúa de una generación a otra. Ahí me di cuenta que había una película para mostrar y no sólo una cosa exótica y nada más”.

“También me interesaron sus múltiples actividades: sastre, entrenador y organizador de eventos, entre algunas cosas más. Si bien la película no habla directamente de su lucha por sobrevivir, o de las dificultades que viven los inmigrantes, me parecía importante mostrarlo como un extranjero que está en un país que le es ajeno y a veces también hostil”, sostuvo el director.

Para Charras, lo de Chambi “es algo que siempre tiene que ver con la lucha libre, porque si bien está retirado y sus años de gloria quedaron atrás, él mantiene siempre el espíritu de la lucha. Al ser un luchador profesional eso terminó transformándolo en un luchador del día a día”.

El cineasta, que venía de hacer “Maytland”, sobre el director de películas pornográficas Víctor Maytland, señaló que “la idea de hacer una película de este tipo, un documental de observación, fue previa a encontrar a Chambi, porque tras haber visto un par de películas sobre pequeños mundos atravesados por un personaje fuerte, quería probarme en ese desafío”.

“Mi primera película también habla de un submundo medio marginal con un personaje oculto. Dudé en hacer una ficción, pero la mirada distante y contemplativa de aquellas películas me inspiraba y resultaba atractiva. Por eso, hacer esta película fue como aprender a filmar de otra manera, porque parte del proceso fue transformarme en un documentalista”, reconoció.

Charras piensa que “en una ficción uno puede planearlo y controlarlo casi todo, uno camina sobre seguro, mientras que en el documental tenés que ser más paciente y liberarte de estructuras, hay que aprender a trabajar en el caos y con la incertidumbre de no saber si va a servir lo que filmaste. Hay que rescatar pequeños fragmentos de realidad con mucha paciencia y la verdad que el factor suerte a veces se torna fundamental”.

En ese sentido, el cineasta sostuvo que fue importante el tiempo que pasó con Chambi y su familia para conocer sus rutinas, sus quehaceres y sus entrenamientos: “Armé un plan de filmación que contemplara todos los momentos que necesitaba que hubiera en la película y después esperaba a que eso sucediera”.

Telam


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